Jugando con la rima - Ana Zarina Palafox Mendez

Técnicas lúdicas para el aprendizaje del verso improvisado en México.

 

Fluir y después fluir

Para desarrollar este método y los talleres he partido de que soy de la Ciudad de México y esto impactaría negativamente al impartir talleres en regiones a las que no pertenezco. Me explico: si me pusiera a dar ejemplos de versería mía o de otros autores, incluso aunque fueran ejemplos de versería tradicional de las regiones en las que enseño, serían seleccionadas por mí y, por lo tanto, visiones parcializadas y ajenas. La manera en la que logro neutralizar esta influencia es dejando que las palabras de los asistentes (de cualquier edad, no sólo infancia) fluyan libremente; sólo les voy haciendo ajustes de forma, de métrica y rima y sugiriendo algunos recursos como “voltear las frases” para facilitar la estructura, pero siempre respetando la idea y hasta las palabras generadas por ellas y ellos.

Lowenfeld (Desarrollo de la capacidad creadora, 1961) defiende la libertad que debe de tener el niño para expresarse. La tendencia expresiva de Lowenfeld es fundamental para esto, estando especialmente de acuerdo en que lo que pueden hacer quienes guían es sólo acompañar.

Consideramos que aunque quien guía pertenezca a la región, a la población donde el taller se imparta, el poner ejemplos va condicionando la creación e incluso puede perpetuar elementos culturales contra los que deseamos luchar. Un ejemplo clave en nuestro país son la violencia y los estereotipos de género en las estrofas sabidas que se cantan en michas variantes del son mexicano. No sólo es necesario, también es urgente que los y las talleristas tengan conciencia de ello y dejen de propiciarlo con los ejemplos.

Quienes impartimos este taller somos simplemente guías con las instrucciones, por ello es que son técnicas para el aprendizaje: porque no enseñamos nada, solamente les ayudamos a descubrir lo que ya saben y a desarrollarlo más

 

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