Jugando con la rima - Ana Zarina Palafox Mendez

Técnicas lúdicas para el aprendizaje del verso improvisado en México.

 

Talleres para mujeres

Condiciones regionales

En la Región Huasteca, hacia el norte del Golfo de México, gracias a que explícitamente invitan a las niñas, se ha logrado un buen porcentaje de ejecutantes mujeres, aunque siguen escaseando las trovadoras. En el Sotavento, al sur del mismo golfo, no llegan a 10 las mujeres improvisadoras. En la Tierra Caliente, al occidente del país, no llegan a 5; en el corrido suriano, en el centro sur, sólo tenemos registrada a una y en la Sierra Gorda, límite de nuestros estados de San Luis Potosí, Querétaro y Guanajuato, sólo he conocido a dos. De la Costa del Pacífico tengo pocos datos y una sola visita pero, al parecer, las mujeres que echan copla lo hacen con versos memorizados cuyo origen se pierde en el tiempo.

Hay en muchos lugares la creencia de que el poeta ya trae el oficio [y no se puede aprender ni enseñar] o que las estrofas se le revelan [y no se percibe un proceso creativo que se pueda reproducir a voluntad]. Estos conceptos, al imposibilitar la opción de la enseñanza-aprendizaje, preservan las cosas como están, y están muy masculinas.

Considero, entonces, que hay falta de representación femenina en el discurso textual de las músicas tradicionales; dicho de otro modo, la mujer no es escuchada y ni siquiera se percibe la necesidad de que lo sea.

Tantoyuca, 2019

Apatzingán, 2020

Conclusión y acciones propuestas

Entonces debemos de tomar en cuenta varios de los factores que históricamente han inhibido la participación de las mujeres como poetas, versadoras, payadoras o cualquiera de las denominaciones que utilizamos para el ejercicio de la palabra en nuestras tradiciones musicales. A reserva de que nuestros países tienen condiciones diferentes, propongo una estrategia principal que puede irse adaptando. Esto es una especie de tronco común para que cada zona ordene estas acciones y a cada una le dé más o menos peso, dependiendo de su realidad y necesidades.

  • Acercar ejemplos (de versadoras jóvenes de otras regiones, realizando presentaciones en cada municipio y mesas redondas con las mujeres locales y sus familias).

  • Impartir talleres (para las futuras poetas, con el método “Jugando con la Rima”®).

  • Crear espacios de ejercicio poético que no impliquen, como las cantinas, noche, alcohol y armas; en verbenas populares por la tarde-noche con meriendas, por ejemplo. En mi opinión, se deben de evitar los concursos o el escenario para propiciar la convivencia horizontal y lúdica, abonando a la cultura de paz.

  • Propiciar la convivencia entre pares. Otras mujeres de edad similar que se involucren, en los contextos de talleres, verbenas, y mesas redondas.

  • Sensibilizar a las familias de las alumnas realizando visitas explicativas e invitando a los miembros a las presentaciones, verbenas y mesas redondas.

 

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